miércoles, 3 de agosto de 2016

Verano Azul


Hemos sido siempre una familia muy humilde, así que cuando éramos pequeños, nunca fuimos de vacaciones como se entienden ahora las vacaciones: camping, apartamento, hotel…. Como mucho al pueblo, pero tampoco todos los años. Así que cuando se acababa el colegio y llegaban las vacaciones de verano,  los principales recuerdos que se me vienen a la cabeza son: ayudar a mi madre a hacer la faena de la casa, salir a la calle y al parque de enfrente de casa a jugar, los días de playa con mis tíos, la piscina del pueblo de vez en cuando y los dibujos animados y las series de la tele que podías ver durante toda la mañana porque no ibas al cole: David el gnomo, Tom Sawyer, Barrio Sesamo, Willy Foc, D’artacan, Heidi y Marco….me pongo nostálgica, son los dibujos de mi infancia.  

Pero también hubo series, y voy a hacer especial mención a la primera que ví (y que yo recuerde), la que con toda seguridad forma parte de la vida de muchos y ha escrito todo el mundo sobre ella porque, sin duda, todos le tenemos reservado un laíto de nuestro corazón: VERANO AZUL.

A todos nos marcó, formó parte de nuestras vidas, no sé las veces que la he visto en televisión y a mí personalmente me encanta que la repongan. Ahora hace años que no lo hacen y no entiendo por qué se criticó tanto que la echaran de nuevo verano tras verano. Con el montón de porquerías que hay en la tele, y vienen a quejarse de Verano azul….que vida tan triste han de tener para quejarse de ello! 

Hace cosa de unas semanas, le puse a Carla el primer capítulo y lo vimos juntas. Ella no es mucho de tele, pero aguantó bastante. Me emocioné muchísimo de volver a verlo junto a mi hija. Sorprende verse identificada como padres al mismo tiempo que como niña, y me emociono ese momento de intensos recuerdos. Cuando esto me pasa, mi hija me mira sin entender nada jaja, para ella, llorar significa todavía algo malo, y me preguntaba qué me pasaba….por más le decía estaba emocionada porque me recordaba cuando yo era pequeñita, no lo acababa de procesar y acabó rascándose los ojos y medio llorando también de verme a mí. Pobre mi niña, me la como.  

Esta pandilla (adoro esa palabra: PANDILLA) tan diferentes y tan iguales, formada por chicos y chicas de distintas edades y clases sociales, comparten vacaciones de verano en un pueblo costero precioso, consiguiendo crear un fuerte vínculo de amor y amistad junto a Chanquete y Julia, un marinero jubilado y una pintora que está veraneando sola (de mi quinta actual, jeje) Sus  aventuras, sus sentimientos, sus líos…lo típico de esa edad claro, ¿quién no se ha sentido identificado en algún momento con alguno de ellos cuando eres un crío? Esos maravillosos veranos de salir a la calle con tus amigos a disfrutar solo de eso, la calle, la pandilla y todas las aventuras (gamberradas) que se nos ocurrían.  

Creo que independientemente del cariño especial que le tenemos por ser parte de nuestra infancia, Verano Azul, es una serie que nunca pasará de moda por más años pasen.  Siempre nos  transportara a nuestra niñez, a nuestra adolescencia, y aunque los cambios con esta nueva generación son abismales, refleja inquietudes y maneras de ser que todos tenemos a esa edad, las relaciones con nuestros padres, con los amigos…. Es una serie de una época pasada que nos identifica, pero al mismo tiempo trata temas del día a día, importantes y vitales para todos, de amor, de convivencia, de la vida…. Es un reflejo de nosotros, del antes y de ahora. De cómo hemos cambiado y cómo seguimos iguales.

Inolvidables momentos: “Chanquete a muerto”,  “No nos moverán”,  “el final del verano” AMOR, nostalgia, cariño, piel de gallina, jaja. Es todo eso.


Empieza mi particular verano azul...y blanco. 

Felices vacaciones, disfruten de ellas todo lo que puedan, todo lo que el verano dé de sí.  ¿Acaso no es en el verano donde guardáis vuestros mejores recuerdos? Los míos sí. 

Hasta la vuelta! 



viernes, 22 de julio de 2016

Cambios Plutonianos


Hay veces que quieres ayudar a alguien y por más que lo intentas, no es posible. No se deja. Entonces, con todo la pena de tu alma tienes que dejar de insistir absurdamente, echarte a un lado y dejarle pasar, que siga su camino aunque vaya derecho al desastre. Esto con toda la pena del corazón claro.   

Comprendo que cuesta mucho tomar decisiones cruciales en la vida, de esas que hacen daño, que te pone tu mundo patas arriba, de las radicales. Se hunden muchos sueños con ellas. Cuando las ves desde fuera, son muy fáciles, es verdad. Comprendo que para todo se necesita pasar por un proceso que no llega de un día para otro, ni de dos. Comprendo que a veces, mirar para otro lado pueda ser la solución a la imposibilidad de actuación. Lo puedo entender porque a todos nos ha pasado de alguna manera u otra. Pero hay límites, y los has de ver. No tenemos quince años.

Que sí, que existen muchas razones de peso para aguantar, y piensas que por esas razones has de continuar y mejor no hacer nada, acostándote cada noche pensando que “ya se solucionara”. Pero no H.M Ojala fuera tan fácil, normalmente no se solucionan así, es más, suelen empeorar.

Una vez leí un cuento que me fascinó y desde entonces lo recuerdo en estas  ocasiones. Debió quedarse archivado en algún rincón de mi azotea. Lo he buscado y no lo he encontrado, pero le llamaré “cambios plutonianos”. Yo que tan pronto no creo en nada, como creo en todo (según me pilles) me fasciné con él, porque esto pasa.

Contaba que a veces en la vida, mantenemos cosas o situaciones que en el fondo sabemos no necesitamos o no queremos, pero por miedo o por costumbre, comodidad o pereza, nos negamos al cambio, cerramos cualquier opción para ello. Existen cambios fáciles en la vida, pero no habla de esos. Hablaba de los complicados. Cambiar esas cosas que no gustan pero forman parte de ti aún sin hacerte feliz, de las dificultades, de cuando se requiere mucha valentía y esfuerzo, de tomar decisiones drásticas la gran parte de veces, como dejar a un lado tu “área de confort” por ejemplo. En el camino encuentras miles de señales que te indican la dirección, y las ves…pero no las escuchas. Hasta que llega un día que “Plutón” se encarga drásticamente de ponerte en tu camino no con más señales que has ignorado, sino con obstáculos reales que te obliguen saltar.  Quien avisa no es traidor, pensará Plutón.

He encontrado esta definición mucho más buena que la mía:

Plutón tiene corazón
Plutón es un “planeta” transpersonal, trasciende lo material y nos ayuda a buscar la perfección. Es símbolo de la  transformación, de metamorfosis. Representa la regeneración tras la destrucción. Muestra en qué medida estamos dispuestos a cambiar nuestro ser y si somos capaces de hacerlo.

Plutón funciona a veces como la “puerta al destino“, ya que no sólo nos exige, sino que nos obliga a separarnos de los aspectos de nuestra vida que ya no nos sirven, y también a dar los pasos necesarios para seguir en el camino necesario. Los deseos interiores que hemos formado nosotros mismos son los contenidos subconscientes que surgen a la superficie de la conciencia. Entonces cuando sea preciso, realicemos, crearemos, pondremos en práctica o materializaremos lo que interiormente estamos buscando.

¿Quién no ha tenido estos cambios plutonianos alguna vez? Y los que quedaran probablemente….¿Como los llamáis vosotros?

Pues eso es lo que va a pasar (ojala), bien porque lo digan los planetas, las estrellas, la suerte o las malas decisiones. Porque al final llegan los resultados y tiene toda la pinta de que así pasará, que al final petará de la peor manera.   

Ojala antes de todo eso, llegue el día en que veas LA REALIDAD y sepas afrontarla. Dices que así eres feliz pero no te creo, no es verdad. Y aunque así fuera, podrías serlo mucho más.


Pase lo que pase, SIEMPRE VOY A ESTAR A TU LADO.  

miércoles, 20 de julio de 2016

Destino Andalucía

Este año hasta la segunda semana de agosto no cogemos las vacaciones y como gran novedad, diré que no vamos a la playa, no nos vamos de camping como todos los últimos años. He convencido a Toni a base de mucho insistir y no desistir para ir a donde hace más de ocho años que no voy y me apetece muchísimo llevar a mis niñas: AL PUEBLO.

Con la que está cayendo….hoy decían en la radio que se alcanzaría en Córdoba 43º. Quiero pensar que en agosto aflojan las temperaturas. ¿Me excedo en optimismo? Esperemos que no… ¿Y qué hay allí aparte de mucho calor? Lo típico de todos los pueblos sureños: casitas blancas, muchos olivos, gente encantadora, calles empedradas, cuestas interminables y la piscina del pueblo. ¿Y por qué quieres ir? Pues por todo eso.

Porque son mis raíces, porque el cuerpo me lo pide, porque me hace especial ilusión llevar a mi familia, porque aunque haga esa terrible caló (aquí hace también mucha acompañada de una humedad pegajosa que es casi peor), me gusta las noches a la fresca, me gusta que la gente hable sin parar, las fiestas de los pueblos, me gusta que las señoras salgan a barrer, que te pregunten “de quien eres” y sobretodo, ir a casa de mis abuelos. No se puede explicar la sensación que tengo y cómo me siento cuando he ido, no sé hacerlo.

Despertar allí, abrir los ojos y ver sus paredes antiguas, entre todas las cosas que mi abuela adoraba más que a su  vida misma. El suelo donde mi madre creció, los recuerdos de mi familia que están intactos en esa casa. Siguen los mismos muebles de siempre, los mismos cuadros y las mismas cortinas. Son sencillas, tanto que jamás han pasado de moda.  Menos el sofá morado duro de piel que es pequeñísimo e incomodísimo y tiraría a la basura nada más llegar, lo demás es completamente perfecto tal y como está.

Desayunar en su cocina con la ventana chiquitita abierta que deja entrar la misma luz que si fuera un gran ventanal, con todos esos vasos de cristal irrompible, cazos aboñados y platos pequeñitos auténticos de elaborada decoración que tienen más años que yo. Pisar descalza el patio, regar las macetas y mojar el terrao. 

Quiero volver.

Ahora “solo” falta llegar. Organizar un viaje de 1.000km. con dos niñas que a los 20 minutos de coche ya piden bajar. Nunca hemos rebasado el perímetro de hora y media de viaje desde que tenemos a nuestras gremblins de la carretera. Nunca. No nos hemos atrevido. De manera que este viaje es un reto para todos.

Valoremos la opción de  “transporte publico + coche de alquiler”, pero analizada bien, ha sido descartada. Nos vamos en coche, a nuestro ritmo. También hemos hablado de la opción “ruta” y parar en algún punto a medio camino, pero finalmente tampoco nos ha cautivado el plan.

Creo que la única forma es conducir de noche mientras ellas duermen. Salir a primera hora de la tarde-noche, sobre las 20:00 horas más o menos, e ir parando por supuesto. Después de cenar, sobre las 11 caerán dormidas y es donde nosotros podemos hacer kilómetros. No vamos a poder hacerlo del tirón, soy consciente. No estamos acostumbrados a conducir tantas horas de noche, así que la idea será parar en algún hotel donde descansar unas horillas. Dormir, desayunar, estarnos por allí y en la hora de la siesta, cuando vuelvan a dormirse, hacer la recta final.

Asumamos desde ya que habrán momentos de agobio y llantos, vayamos bien cargados de paciencia, ganchitos y porquerías aptas, que jugaremos al interminable veo-veo, dictados con la mayor, los móviles bien cargados con juegos y dibujos animados….pero llegaremos y pensaremos “pues mira, no ha sido para tanto”.

Mientras me auto convenzo y le pongo infinita fe, pienso: ¿Quién dijo miedo?


Ay!


lunes, 18 de julio de 2016

38 cumpleaños


El sábado fue mi cumpleaños. Dejo los treinta y siete bastante SATISFECHA con lo que soy. No es que esté satisfecha por nada en concreto, lo estoy en general (aunque me guste quejarme tanto y tenga mucho que aprender cada día). Soy consciente de lo afortunada que soy en muchos aspectos, también soy consciente de todo aquello que hago mal y sobretodo, soy consciente de que soy la responsable tanto de uno como de lo otro.

Comprendo cuando hablas con personas más “mayores” y te aseguran lo bien que se sienten consigo mismas aunque su piel esté más arrugada y su tez no conserve el brillo de la juventud. Empiezo a sentirlo. Con los años aprendes a quererte y cada día que pasas contigo misma, te conoces más. Esa experiencia es de  incalculable valor y  La paz que ese conocimiento sobre ti misma genera.

He aprendido muchas cosas en este último año, aunque algunas ya las sabía (siempre las sabes lo que no quieres aceptarlas). Como dice Txarango: “Dale tiempo a tu instinto”.

Me siento más segura y más preparada. Sé de todo corazón que siempre puedo darme la vuelta y sonreír. Porque todo va y viene y sobretodo, nada es para siempre. Ni lo bueno, ni lo malo. Nosotros tampoco lo somos.

No voy a renunciar nunca a ser feliz. Estoy aprendiendo lo sencillo que es. La venda se cae cuando estas dispuesta a ver y preparada para ello.

Las esperanzas que nunca se pierden consiguen cumplir sueños, a veces. Han sido unos 37 muy instintivos que me han enseñado muchísimo. A ver realizados algunos y a aceptar la enorme dificultad de otros. También existen los sueños imposibles, por sencillos que puedan parecer para otras personas.

Toni llevaba una semana diciéndome que el viernes saldríamos de cena romántica y cuando ya estábamos listos para irnos, aparecieron mis amigas. Te vas de cena ¡pero con nosotras! Vaya sorpresa…no me lo esperaba para nada y la cara de tonta no tuvo desperdicio. Fuimos a cenar, a ver una obra de teatro de esas que te partes de risa, a tomar algo y a un banco de un parque hasta las 3,30 de la madrugada después. Como las quiero a todas, son distintas, dos y dos de entornos y etapas diferentes pero con cada una de ellas me une algo especial y son las amigas de toda la vida. Gracias por montarme esta salidita de cumple, la verdad es que venía necesitándola.


El sábado lo celebre en casa con mis padres y hermanos. La verdad es que nos vemos poco durante el año y eso no me gusta. Así todos juntos me refiero. Aprovechando que este año caía en sábado monté cenita en casa. Nuestras juntas se ciñen a cumpleaños de los críos o navidad. Durante el año J. se va al camping todos los fines de semana, P. se pasa la vida trabajando los fines de semana inclusive, cada uno va a lo suyo y cuando quieres darte cuenta han pasado meses sin verles. No puede ser. Pues estuvimos en casa la mar de  bien también. Por cierto, hice una tarta de queso y limón……que fue un exitazo. Sin fotos, para variar. Me da muchísima rabia no caer en hacer fotos en el momento que toca. Me enredo y se me olvida. Voy a tener que centrarme más en sacar el móvil y disparar (como hace todo el mundo) porque luego no tienes los momentos inmortalizados como tanto me gusta. Además de hacer otra tarta..…

Un día de estos 37 años, no recuerdo de donde salió, apareció ante mí este dibujo con este mensaje. Nadie imagina el efecto que en mí tuvo. Hasta me hizo llorar. A mis treintaysiete, madre de dos niñas que empiezan a vivir, me dí cuenta del montón de miedos que han rodeado mi vida siempre. A esta imagen le debo haber dado un salto hacia delante en mi camino personal. He dejado de tener miedo a ser yo.



Y con este mensaje me digo FELICIDADES, ¡¡Bienvenidos 38!!


 ¡¡Por muchos más!!!

viernes, 15 de julio de 2016

Orange is the new black



En casa la televisión es propiedad absoluta de mis hijas y sus dibujos. Por las noches no vemos tampoco nada. Este año ni siquiera he visto Masterchef y La que se avecina, las dos cosas que más me gustaban. Al margen de que hemos perdido la tutela del televisor, es imposible verlos también por los horarios que tienen y la publicidad que emiten.  

La única serie que seguíamos era el capítulo semanal  Juego de Tronos, pero ya ha acabado la sexta temporada (¡y qué final por dios!), de manera que estuve buscando “algo” para ver y di con Orange is the new black. Es una serie ambientada en una cárcel de mujeres. Mujeres y cárcel. Me gustó. No sé qué tienen las cárceles que tanto en pelis (Celda 211 por poner un ejemplo) o series (Prison Breack) me llaman la atención. Cuando se trata de series, prefiero cárceles a hospitales, los hospitales me ponen muy nerviosa hasta cuando son “de mentira”, me dan mucha pena y lo paso fatal.

Me gustan las series, de siempre. No soy serie-adicta porque eso requiere un tiempo que no tengo  (admito). Pero he encontrado la forma de tener ese momentillo para mí: aprovechar el rato cuando llega la hora de dormir a Judit, en la oscuridad que reclama y necesita, me pongo los cascos y cada noche veo un capitulo (o dos). Ya he acabado la primera temporada y estoy enganchada.

Sin spoilers.

Piper Chapman es la protagonista, una chica de lo más normal que ingresa voluntariamente en prisión por un delito de tráfico de drogas que cometió hace 10 años cuando era pareja de una traficante de heroína, Alex Vaus. Entra dispuesta a cumplir su condena “tranquilamente” sin meterse en líos y salir pronto para continuar con su vida: los planes de boda con su novio y el negocio de cremas naturales que ha creado con su amiga.

Pero es la cárcel. Y aunque personalmente me ha parecido una cárcel muy light, no entiendo mucho de cárceles, pero bueno, de mínima seguridad sí es, con mucha comunidad, actividades y quizás más parecida a un reformatorio que a una cárcel de horribles y peligrosos delincuentes, está llena de personas, con sus miedos y sus locuras, sus vidas, sus dramas y sus trastornos. Eso dificulta muchísimo su fin de cumplir condena y pasar desapercibida. Entre unas y otras, los líos y los problemas llegan solos y más rápido de lo esperado,  por cualquier actitud, cualquier cagada o simplemente cualquier comentario nuestra protagonista se ve metida en ellos.

Y así empieza su historia, su experiencia, porque he leído además que se trata de una historia basada en hechos reales. Al principio te resulta una serie entretenida, a secas. Luego, a mida pasas los primeros capítulos vas descubriendo que cada vez te gusta más, empiezas a conocer a cada una de sus compañeras, sus historias, a encariñarte con los personajes, a querer saber más sobre sus vidas, a ver los cambios que hacen…..y para cuando ves la última escena de la primera temporada, con ese final realmente (para mí) sorprendente, te has enganchado a ella y a su transformación. (Y esto acaba de empezar)

Hay una escena que me gustó especialmente. Visitan la prisión unas chicas jóvenes con alto potencial a acabar presas. El programa consiste en asustarlas para que vean lo que les espera si siguen por el camino que llevan, y claro, son niñas “muy valientes que nada les asusta” y no consiguen que nadie les haga recapacitar sobre esto. Hasta que Piper tropieza con ellas en el baño y las pilla en un momento delicado de extrema sinceridad. Consigue calar en ellas cuando no habla de hostilidades del centro o de las compañeras, sino de los monstruos que están dentro de nosotros y de los cuales no podrás escapar  encerrada entre esas paredes, es aquí donde te toca enfrentarlos: Tendréis miedo de vosotras mismas.

Me pareció muy bueno.

Anoche empecé la segunda temporada con ganas de que llegue el momento noche para ver otro capitulillo……menos mal que para cuando la he descubierto hay cuatro emitidas.  Pongo trailers con los que seguro os van a entrar muchas ganas de verla: 


Y este otro, que algo de información sobre la primera temporada tiene: 






miércoles, 13 de julio de 2016

Así seguimos

Aunque es el mes de mi cumpleaños y el de un montón de gente alrededor, julio para mí es un mes duro, el que más de todo el año. Se me hace interminable, y aunque este año tiene los mismos días laborables que abril o febrero, sin ninguna fiesta inclusive, se me hace más eterno que los demás. Los días de la semana pasan muuuuy despacito…fíjate en hoy mismo, solo es miércoles.

Las niñas por ejemplo. Se ha acabado el colegio y con ello hay cierto descontrol en los horarios que intentas mantener pero se te va de las manos muchas veces, el calor agobia muchísimo durante el día y durante la noche tampoco te deja descansar. Ansías las vacaciones como loca, es una cuenta atrás diaria.  Julio solo sirve para desear que acabe. 

Soy de las típicas que si pronto dice a algo que no, antes lo hace. ¿Por qué? No sé porque….pero finalmente apuntamos a Carla a gimnasia rítmica la semana que nos quedó colgada entre el final del cole y el inicio de l’escola d’estiu (que ya ha comenzado y está disfrutando mucho más que el año pasado). Fueron cuatro tardes solamente pero lo suficiente para que le haya encantado. Ahora nos pide continuar en septiembre y ya no digo que no a nada porque la verdad es que le gusta muchísimo. Desde entonces no tengo una niña en casa, tengo un mono. Se lo pasa haciendo la rueda, saltando en el sofá haciendo en puente y haciendo en pino en la pared del salón. A mí me gusta verla, debo confesar, me encanta verla que disfruta haciendo lo que hace pero con un nudo en el estómago….porque Carla tiene un carácter muy como su padre, perfeccionista e incansable, y no se rinde hasta que le sale como quiere. Es una actitud extrahordinaria, pero no estoy hablando de matemáticas, y me da miedo que se haga daño con esos saltos. Voy a tener que poner unas colchonetas en casa.

Por otra parte, Judit ha dicho su primera frase, y no ha sido otra que: “no, es mio” jajajajaja. Mi bebe grande esta para comérsela. A sus 21 meses no es que hable mucho, pero ya tenemos unas cuantas palabras: tete, awua, nena, hola, mama, gu (iogur), eta (galeta) y pelota. Todo lo demás es chino. Hablar sabe, lo que pasa que no la entendemos porque habla en su idioma, un dialecto nuevo que está por descubrir y que solo ella conoce. Nos tiene completamente enamorados a todos, por su carácter y su alegría se mete en el bote a todo el mundo. Ahora también canta; coge la guitarra de su hermana y se pone a tocarla y a cantar. No se de donde lo habrá sacado. Tengo un vídeo que he de enseñárselo cuando sea más grande porque es sencillamente genial. Judit son de las que te suelta un mamporro por no darle lo que quieres y acto seguido, te sonríe tiernamente y te da un besito. Todo carácter. Cada día es más cariñosa y especialmente madrera, razón de más por la que a mí me tiene especialmente encandilada.

Hemos puesto piscinita en la terraza por fin. Tardemos unas semanas por culpa de un accidente ocurrido por San Juan. Horrible. Judit se me quemó con una bengala. Nos fuimos a pasar el puente al camping, y tenía yo a Judit en brazos y con la otra mano sujetaba una bengala, giré la cabeza un segundo para decirle a Toni que nos hiciera una foto y Judit aprovechó para querer cogerla, con tan mala suerte que estaba ya muy abajo y se quemó entre el dedo gordo y el índice la de su manita izquierda. Lo que iba a ser un puente maravilloso en una de las noches más chulas del año se convirtió en una pesadilla. Podéis imaginaros como lloraba, lo que duele quemarse. La llevamos a urgencias y allí la curaron. Al día siguiente la niña estaba bien, con el vendaje en su manita pero bien. La que no pudo dejar de llorar durante dos días seguidos y hasta perdí dos quilos de peso fui yo. Un remordimiento y una tristeza…que no me dejaba ni comer, me sentía fatal. Por suerte se curó rápido. A los dos días vendaje fuera y ha cicatrizado bien.  

Como no podía mojarse, no ha habido piscina hasta que lo ha tenido curado. Ahora mis sirenitas disfrutan por fin de su chapoteo y nosotros, no podemos estar más felices de verlas. Ya juegan mucho juntas y no podemos estar más orgullosos. También se pelean jaja, vaya lo normal entre hermanos. Esto que puede parecer una tontería, es un sueño cumplido, haberles podido dar una terraza donde cupiera una piscinita para pasar los días de calor. Para nosotros era importantísimo encontrar un sitio donde vivir que nos gustara y lo hemos encontrado. Estamos muy satisfechos con la decisión y el cambio. 

Muy contentos.


viernes, 17 de junio de 2016

A por todas


Y así lo hice. 

En mi lista de deseos de fin de año, pedí unas  cosas muy concretas referente a unos asuntos legales propios. El primero de ellos, que aunque no iba conmigo, un resultado negativo me hubiera afectado directamente, ha sido favorable. El segundo me afecta en exclusividad, es un asunto bancario y estoy a pocos días que se celebre el juicio. El primero en toda mi vida. 

Aunque luego habrá que esperar la sentencia y eso también puede tardar lo suyo, ando tranquilamente desquiciada por dentro. Me he equivocado infinitas ocasiones en mi vida, probablemente acumulo más errores que aciertos, muchísimas cagadas, malas elecciones. No voy a decir eso que todo te ayuda a crecer y evolucionar….bueno, ya lo he dicho. Que equivocándote, aprendes. Pues como dice mi amiga A, yo no quiero ser tan lista, jaja. Bromas aparte, es verdad que de los palos aprende una, pero oye, es una mierda equivocarse y no tener opción de subsanar tu error, de rectificar en algunas ocasiones. Yo lo voy a intentar y ojala, ojala de los ojalases, consiga hacerlo.

Mi cabeza va a mil, por eso intento no pensar ni hablarlo con nadie. Tengo miedo a gafarlo. Últimamente he tenido una muy buena racha donde todo ha salido bien, ha fluido, “ha venido rodado” como digo siempre. Y cuando esto pasa, una que esta poco acostumbrada a ello, piensa: demasiadas cosas buenas…..no va  a durar siempre. Y temo profundamente se rompa el hechizo mágico que me acompaña.

Pero seré positiva. Fuera malos pensamientos. Fuera Miedos.

Es de justicia pienso….pero por favor, ¿de verdad confías en la justicia escrita por hombres poderosos, inmorales y avariciosos? Mejor intento dar cabida en esa justicia de hombres, todas las leyes creadas a mi favor, pero confiar en la otra, en la justicia no escrita y savia que coloca las cosas donde corresponden. Ojala puedan unirse, ojala encajen la una con la otra.

Aunque esto es un pulso legal, una lucha en toda regla, he aprendido algo de ello referente al modo en que vivimos. No soy partidaria de ese “lucha por tus sueños”, a mí las luchas no me han ído bien nunca, no me gustan. Ninguna. Una trabaja por sus sueños, pero no lucha. Si luchas, es que hay algo que no va como tiene que ir y te estas rompiendo los sesos por algo que no toca y que sin duda no es para ti. Luché por "mis sueños" y hubieron quien se aprovecharon de ellos, me estrellé por luchar y luchar cuando debí dejar ir……anda ya, esa no es manera de vivir.  

Vamos a ello pues, y vamos a ganar esto.